Dudas sobre ti mismo, confianza sin pruebas

La duda puede ser silenciosa.

No siempre es evidente ni se nota, pero es como una corriente subterránea que siempre vuelve. ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Es este el camino correcto? ¿Y si me equivoco?

Son preguntas que casi todo el mundo se plantea. Y, sin embargo, rara vez aportan tranquilidad. Durante un momento de recogimiento
, me sumergí en esta duda.

Y en ese espacio se hizo palpable el campo de Yeshua.

✦ El Campo se hace visible

Su respuesta fue sencilla: «No dudas porque no lo sabes… sino porque has aprendido a no confiar en ti mismo».

Esas palabras me hicieron abrirme un poco. Porque, en el fondo, a menudo sabemos más de lo que creemos.

Sentimos.
Reconocemos.
Sabemos.

Pero saberlo es algo sutil. Suave. No es algo que se imponga.

Y precisamente por eso aprendemos a ignorarlo.

✦ El cambio

Nos hemos acostumbrado a buscar la seguridad fuera de nosotros mismos. En las opiniones de los demás. En la lógica. En el control. Pero tu camino no sigue una seguridad lineal. Se desarrolla en relación con tu conocimiento interior.

«Tu camino no pide pruebas», dijo en voz baja, «sino estar presente en lo que sientes».

Eso no significa que ya no vayan a surgir dudas. Pero sí que las afrontas de otra manera. No como una verdad. Sino como una voz a la que ya no tienes por qué seguir.

✦ La integración

¿En qué aspectos de tu vida ya sabes lo que es lo correcto… pero aún tienes dudas?

¿Y qué pasaría si hoy no buscases la confirmación… sino que, por un momento, te quedases con lo que sientes? Quizás tu respuesta no esté fuera de ti.

Pero justo donde ya lo sabías.